Protege a tu perro del calor

Con la llegada del calor es muy importante tener en cuenta la salud de nuestras mascotas en su día a día. El excesivo calor no solo puede afectarles en cosas cotidianas como la falta de apetito y de movimiento, sino que las altas temperaturas pueden traducirse en golpes de calor para nuestras mascotas.

Desde la Fundación Affinity nos hacen unas pequeñas recomendaciones para los meses más calurosos del año:

  1. Hidrátalo:

Puede parecer un punto algo obvio, pero resulta importante controlar la hidratación continua de nuestra mascota, ya que esa falta de movimiento por el calor puede provocar que nuestro perro no beba agua. Además, Fundación Affinity a este punto nos comenta: “Déjale agua fresca y limpia a disposición las 24 horas del día y comprueba periódicamente que quede agua en el bebedero y que el bebedero no esté en pleno sol: en verano es más fácil que el agua evapore o simplemente se caliente y el perro deje de beber por eso”.

  1. Helados:

¡Los perros también toman helado!.“Para hacerlo solo se necesita un molde para helado o un contenedor de plástico, un poco de agua y unos granos de pienso”. Además poner un cubito de hielo en su bebedero nos ayudará a mantenerlo fresco sin tener que cambiarlo tan continuamente.

  1. Protege al perro del sol:

Los paseos diarios ya condicionan que nuestra mascota esté bajo el sol pero siempre podemos optar por paseos en horarios en el que el sol no sea tan intenso. Además, “es muy importante que el perro tenga un lugar fresco y protegido del sol donde descansar”.

  1. Refréscalo:

Intenta hacer uso de ventiladores y aire acondicionado. Algunos de los perros que suelen estar en exteriores pasan al interior del hogar en esta época del año por su bienestar.

  1. Mójalo:

“Mojarle, sobre todo en la cabeza y en el tronco, puede ayudar a bajar la temperatura del perro” según Fundación Affinity. Podemos también bañarlo más a menudo o refrescarlo en los paseos.

  1. Adapta su cama:

“En verano muchos perros prefieren descansar en el suelo. Podría ser consecuencia de una camita demasiado caliente que no es idónea para el calor del verano”. Observa sus noches, cómo duerme y mejora las condiciones en la que descansa.

  1. Córtale el pelo:

“Recortarlo sobre todo en la barriga puede ser otra medida para ayudarle a controlar la temperatura” aunque no olvides dejar unos pocos centímetros que le protejan de las quemaduras del sol.

  1. Cepíllalo:

Para Fundación Affinity,  “un cepillado frecuente es muy aconsejable para favorecer la muda y retirar el subpelo, es decir el pelo más fino y lanoso del manto que sirve para dar calor en invierno”.

  1. Comidas en momentos más frescos:

Es importante que nuestra mascota coma en los momentos más frescos del día para que el calor no afecte en su apetito y siga con la nutrición a la que está acostumbrado.